Estudiantes no se benefician con millonaria obra de reconstrucción que debía entregarse el 2021

A tres mil metros sobre el nivel del mar, más de doscientos estudiantes de primaria y secundaria de la Institución Educativa No 10087 del caserío Totoras del distrito de Incahuasi en el departamento de Lambayeque, se encuentran afectados por la no entrega de su colegio por parte de la Municipalidad Distrital de Incahuasi, desde agosto del 2021, cuando era alcalde William Manayay Manayay.

Desde el 01 de enero del 2023, el alcalde de Incahuasi, es Jesús Vilcabana Manayay, quien tampoco ha podido entregar la priorizada obra: “Recuperación del Local Escolar de la Institución Educativa del Nivel Primario y Secundario  No 10087, Caserío Totoras“, financiada  con más de seis millones de soles de la Reconstrucción Con Cambios, pues presenta observaciones

Según el director del plantel, Benito De la Cruz Carlos, entregó el terreno del colegio el 17 de diciembre del 2020, al Consorcio Educativo Totoras (BLAKAR CONTRATISTAS GENERALES S.A.C. y CONSTRUCTORA E INVERSIONES “GIAN” E.I.R.L) para que ejecutara la obra en ocho meses, pero han trascurrido casi tres años y no hay recepción de la esperada infraestructura, afectando gravemente a los estudiantes que caminan horas para encontrar un colegio cerrado, y tienen que estudiar en módulos inapropiados.

Sin pantimedias pudo constatar que a falta del colegio nuevo, unos 88 estudiantes del nivel primario,   se acomodan en cinco módulos prefabricados para recibir sus clases de 7:15 am  hasta el mediodía.

Los de primer y segundo grado ocupan una sola aula pues de los seis módulos existentes, uno lo ocupa la Dirección y sirve también de depósito de materiales educativos, alimentos, insumos para limpieza, entre otros. 

El mobiliario usado por los estudiantes dentro de las aulas prefabricadas, tampoco es el adecuado.

Según los maestros, los módulos se instalaron  en el 2019 luego que el  fenómeno  El Niño Costero ocurrido en el 2017, terminara por deteriorar las once aulas de adobe y calamina, construidas por la comunidad de Totoras hace veinte años.

Los módulos inicialmente estuvieron dentro el colegio, pero luego se reubicaron fuera del perímetro para que el contratista disponga del terreno y termine la obra en agosto del 2021 como indicaba su contrato con la Municipalidad Distrital de Incahuasi. Pero ese plazo no se respetó y los estudiantes y maestros siguen usando los módulos que dejan pasar la lluvia, causándoles perjuicios.

Así también, dirigentes y padres de familia mostraron su preocupación pues sus hijos llevan el curso de Educación Física en una pampa ubicada a diez minutos de camino, cuando en el colegio nuevo hay una plataforma deportiva que ya deberían estar utilizando.

SECUNDARIA TAMBIEN PADECE

El Presidente de las rondas campesinas del caserío Totoras, Santos  Vilcabana Neyra,  indicó que los estudiantes de secundaria también la pasan mal pues solo hay cinco módulos para albergar a la totalidad de estudiantes y deben esperar la salida de los alumnos de primaria para poder instalarse.

Explicó que muchos alumnos y alumnas llegan caminando de zonas alejadas y por eso el horario de secundaria es de 12:15 a 5:50 pm a fin de evitar que lleguen muy tarde a sus casas.

CONTRA LA INDIFERENCIA

Aurelio iManayay Lucero es otro poblador representativo de Totoras y nos contó que la  Institución Educativa 10087 acaba de cumplir  59 años de creación. Recordó que en 1964, gracias al esfuerzo de los fundadores del caserío, entre los que estaba su padre,, se logró la creación  del nivel primaria. En tanto que la ampliación al nivel secundario, se consiguió en 1999, aunque  con aulas de adobe y calamina que sirvieron por décadas a los estudiantes de la zona.

Su mirada ensombrece cuando piensa en el colegio nuevo que aún no beneficia a los estudiantes pese a ser una necesidad urgente. Refiere que en el segundo año de secundaria, hay actualmente  48 alumnos matriculados que no caben en un solo módulo, y la comunidad, ha tenido que habilitar un ambiente rústico para ellos.

Por si fuera poco todo el padecimiento narrado, el Presidente de la Federación de la parte alta del distrito de Incahuasi, José Reyes Martínez.-dijo que los estudiantes y maestros deben usar pozos ciegos pues no hay servicios higiénicos.

OBRA TIENE OBSERVACIONES

Sin pantimedias abordó por WhatsApp al alcalde de la Municipalidad Distrital de Incahuasi, Jesús Vilcabana Manayay, para conocer por qué  demora tanto la recepción de la institución educativa de Totoras y si hay fecha cierta para entregarla a la comunidad.

La autoridad respondió que la Comisión de Recepción de la obra, ha realizado observaciones y que el contratista está dentro del plazo para levantarlas. No explicó qué observaciones son ni el plazo otorgado  al contratista.

Sin embargo, Sin pantimedias pudo  acceder al pliego de observaciones formuladas el 16 de junio del 2023, por la Comisión de Recepción designada por la municipalidad distrital de Incahuasi y que está presidida por el gerente municipal, Germán Carlos Díaz,. El documento indica que el contratista debe resanar algunas fisuras, corregir la pintura en algunos ambientes, cambiar algunas chapas de puertas, corregir la posición de algunas luminarias, bajar la altura de algunos urinarios, pegar algunas pizarras, entre otras. Se observó también que  faltan algunos muebles y equipos.

En la documentación revisada, nos enteramos también que la obra que debió concluir el 19 de agosto de 2021, tuvo seis suspensiones y cinco ampliaciones. El plazo vigente del contrato tiene como fecha el 18 de mayo del 2023.

En otro documento suscrito por el responsable de la Gerencia de Desarrollo Urbano y Rural de la Municipalidad Distrital de Incahuasi, observamos que el Consorcio Ejecutor Totoras, tiene 35 días para subsanar las observaciones, formuladas el 16 de junio 2023 por la Comisión de Recepción de la obra y  que el plazo vence el próximo 21 de julio del 2023.

Sin embargo, en nuestra reciente visita a Totoras, pudimos constatar que no había nadie subsanando nada. Hecho que mantiene desesperada a la comunidad educativa a la que urge ingresar a su moderno colegio, que según los documentos, cuenta con once aulas, servicios higiénicos,, bibliotecas, sala de usos múltiples, aula de Innovación pedagógica, entre otros ambientes que tanto necesita la comunidad de Totoras.

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